MarAgo25

Cierto día, en un lugar cuyo nombre ya no recuerdo,
fui testigo de un debate acalorado entre colegas;
uno dice, otro interrumpe, éste calla, aquél alega,
sin que, al fin, pudiera el grupo aquél llegar a algún acuerdo.

Tuvo origen la polémica en un hecho harto curioso:
dijo Juan que en su niñez, visitando al abuelo, un día
encontró en un gran beliz algo de tal y tal valía,
que en sus manos nunca tuvo alguien objeto más valioso.

–¿Y qué fue? –pregunta Armando, con el ceño algo fruncido.
–Era un traje –le responde aquél–; el traje original
que mi abuelo, un español, usó en la justa militar
de los 30’s; impecable, cual metal recién pulido.

Los murmullos comenzaron a elevarse.
–Yo disiento.
Mi opinión –replica Armando–, es que en el mundo hay mil objetos
más valiosos que alguien pueda haber tocado.
–¿Por ejemplo?
–Por ejemplo… un diamante; lo he tocado, no te miento.

–Es dinero –dice Juan–. Yo hablo de distinta riqueza.
–Es correcto –lo respalda Salvador–. Yo he conocido,
por ejemplo, quien me dice que en sus manos ha tenido
piezas únicas, radiantes de valor y de belleza.

Imagínense el orgullo que podría sentir cualquiera
al tener entre sus manos una pieza nacional;
un cañón, la carabina… ¡El fusil que el general
Villa usó; el Mondragón, que escasamente produjeran!

–Veo, señores –dice Luis–, que más los mueve el patriotismo.
Pero noto cierto sesgo en su concepto de “invaluable”;
en mis manos yo sostuve un legítimo incunable,
y eso, amigos, vale más que cualquier muestra de heroísmo.

–¿Más que un collar de diamantes? –dice Armando–. No lo creo.
–No es el costo; un libro impreso en el año mil quinientos
vale más que cualquier cosa–. Y dice Juan: –Pues yo lo siento,
pero un traje original vale más que cualquier trofeo.

La disputa se alargó varios minutos, en los cuales
cada cual, utilizando sus mejores argumentos;
defendía su postura con vigor, y por momentos
pareció que, más que amigos, era un grupo de rivales.

Uno basa el argumento que defiende en la cultura;
otro alega que el sentir histórico es lo que más vale;
uno más, la identidad, que son las joyas nacionales;
y hasta dice alguien por ahí que un instrumento de tortura.

–¿Me permiten, caballeros –me atreví a tomar partido–,
exponer mi parecer sobre este tema que debaten?
Se quedaron contemplándome un momento.
–Adelante –
dijo Juan. Y empecé a hablar, aprisionando sus sentidos.

–Hace poco –comencé– mi madre tuvo un accidente.
Fue arrollada por un auto. Yo me enteré a la distancia.
Con angustia corrí a verla; me quemaba la ignorancia
de su estado, y lo peor cruzó en momentos por mi mente.

Llegué a verla al hospital; mi hermana, allí, en la sala externa
custodiaba. “¿Cómo está?”, le pregunté, dijo: “Tranquilo.
Está consciente”; yo sentía el alma pendiendo de un hilo.
“¿Qué pasó?”. Dijo: “las llantas le pasaron por las piernas”.

Quiso Dios que el accidente no llegara a ser fatal,
mas sus piernas resultaron fuertemente lastimadas;
por un mes, o un poco más, quedó inmovilizada;
y ella siempre tan activa, tan inquieta, tan cabal.

Los miré profundamente.
–Y es entonces, mis hermanos,
que pude asir un tesoro que ninguno otro supera;
para andar, al desplazarse… al subir una escalera,
su cuerpo, lleno de vida, yo sostuve entre mis manos.

Y eso, amigos míos, vale más que todas las riquezas,
pues riquezas, si las tengo en esta vida, se las debo;
por su ejemplo de trabajo, de su voluntad de fuego,
de obstinación, de alegría, pero jamás de pereza.

Que haya escrito o no mil letras no es sinónimo de escuela,
si mil letras mal empleadas causan guerra a una nación.
Todo lo que necesita se lo dicta el corazón;
su cultura, camaradas, es amar hasta que duela.

Y así, amando a todo el mundo, es como le gusta vivir.
No me digan que es más grande el símbolo de una guerra,
que ella es paz, pero si ofenden a sus hijos, como fiera,
la guerra más incansable es la que pelea por mí.

¿Qué dicha histórica puede compararse con aquella
de cargarla cuando no podía sola caminar?
Una bendición más grande jamás la podrán hallar…
yo lo sé, porque mi historia la empezó a escribir ella.

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